- Nomenclatura de compuestos orgánicos e inorgánicos
Nomenclatura de los compuestos Inorgánicos. A diferencia de la de los compuestos orgánicos, es
específica para cada tipo de compuesto; es por ello que se convierte en una
materia cuyo dominio requiere de mucha práctica. El contenido expuesto aquí es
solo la teoría; su puesta en práctica será quién dotará a los interesados de
las habilidades necesarias para su correcta aplicación.
Estas
pueden estar formadas por átomos de elementos metálicos, en cuyo
caso el nombre de la sustancia coincide con el del elemento que la forma.
Ejemplo: Na(Sodio), Fe(Hierro), Ni(Níquel), Cu(Cobre)
También
pueden estar formadas por átomos de elementos no metálicos.
Para nombrar estas sustancias se coloca un prefijo delante del nombre del
elemento que indica la cantidad de átomos de éste que la forman.
Los
prefijos utilizados son: 1(Mono), 2(Di), 3(Tri), 4(Tetra), 5(Penta), 6(Hexa),
7(Hepta), 8(Octa)
Ejemplo: H2(Dihidrógeno), O3(Trioxígeno-Ozono),
P4(Tetrafósforo), S8(Octazufre)
Óxidos
Son compuestos formados por el Oxígeno y un elemento que puede ser
metal o no metal que determina las reglas a seguir.
Óxidos Metálicos
Como la
palabra lo indica están formados por átomos de un elemento metálico, unidos al
oxígeno.
Para
nombrarlos se utiliza la siguiente regla: Óxido + de +
<nombre del elemento metálico>.
En caso de
que el metal posea más de un Número de Oxidación, debe especificarse (con
números Romanos) el que utiliza en el compuesto que se está nombrando.
Ejemplo: Na2O(Óxido de Sodio), Fe2O3(Óxido de Hierro III), ZnO(Óxido de Zinc)
Óxidos No Metálicos
Están
formados por átomos de un elemento no metálico, unidos al oxígeno.
Para
nombrarlos se coloca delante de la palabra óxido un prefijo
que indica la cantidad de átomos de oxígeno presentes. A continuación se nombra
el no metal, especificando con los mismos prefijos la cantidad de átomos; se
exceptúa cuando esta cantidad es uno.
Ejemplo: CO(Monóxido
de Carbono), SO2(Dióxido de Azufre), P2O5(Pentóxido
de Difósforo)
Sales
En su composición siempre está presente un
metal y uno o varios no metales que determinan su clasificación.
Sales Binarias
Están
formadas por un metal y un no metal distinto del Oxígeno, de ahí que también se
conozcan como Sales no Oxigenadas o Haloideas.
Para
nombrarlas de utiliza la siguiente regla: <nombre del no metal> + uro + de +
<nombre del metal>
En caso de
que el metal posea más de un Número de Oxidación, debe especificarse (con
números Romanos) el que utiliza en el compuesto que se está nombrando.
Ejemplo: NaCl(Cloruro de Sodio),
KI(Yoduro de Potasio), FeS(Sulfuro de Hierro II)
Cuando el
metal se une al Hidrógeno forma un tipo de sal denominada Hidruro.
Ejemplo: NaH(Hidruro de
Sodio)
Sales Ternarias
También
conocidas como Oxisales, están formadas por un metal, un no metal distinto del
Hidrógeno y el Oxígeno. En estos casos el no metal y el oxígeno forman un ión
poliatómico con cuyo nombre comienza el de la sal.
Para
nombrarlas de utiliza la siguiente regla: <nombre del ión poliatómico>
+ de + <nombre del metal>
En caso de
que el metal posea más de un Número de Oxidación, debe especificarse (con
números Romanos) el que utiliza en el compuesto que se está nombrando.
Ejemplo: CaCO3(Carbonato de Calcio), CuSO4(Sulfato de Cobre II), Al2(SO4)3(Sulfato de Aluminio)
Sales Cuaternarias
A la
composición de las Sales Ternarias se le suma la presencia del Hidrógeno, que
da inicio al nombre del compuesto.
Ejemplo: NaHCO3(Hidrógeno Carbonato de Sodio-Bicarbonato)
Hidróxidos
Están
formados por un metal, el Hidrógeno y el Oxígeno.
Para
nombrarlas de utiliza la siguiente regla: Hidróxido +de +
<nombre del metal>
En
caso de que el metal posea más de un Número de Oxidación, debe especificarse
(con números Romanos) el que utiliza en el compuesto que se está nombrando.
Ejemplo: NaOH(Hidróxido de Sodio), Ca(OH)2(Hidróxido de Calcio)
Ácidos
Los ácidos, atendiendo a su composición
pueden clasificarse en Oxigenados y No Oxigenados o Hidrácidos.
Ácidos no
Oxigenados o Hidrácidos
Están
formados por el Azufre o alguno de los elementos del grupo VIIA de la Tabla
Periódica, llamados también Halógenos, unidos al Hidrógeno. Estos compuestos
siempre se encuentran en estado acuoso.
Para
nombrarlos, al nombre del no metal se adiciona el sufijo hídrico.
Ejemplo: H2S(Ácido Sulfhídrico), HCl(Ácido
Clorhídrico)
Ácidos Oxigenados
Estan
formados por el Hidrógeno, un no metal y el Oxígeno. En estos casos el no metal
y el oxígeno forman un ión poliatómico, similar a como ocurre en las Sales
Ternarias.
Para
nombrarlos se cambian las terminaciones de los iones poliatómicos de la
siguiente manera: ato por ico, e ito por oso.
Ejemplo: H2SO4(Ácido Sulfúrico, por
el ión sulfato), H2SO3(Ácido Sulfuroso, por el ión sulfito)
- Nomenclatura química de los compuestos orgánicos:
La nomenclatura
química de los compuestos orgánicos (del griego ονοματοκλήτωρ; όνομα,
nombre, y κλήτωρ, llamar). El término latino nomenclatūra se refiere a una lista de nombres, al igual
que al nomenclador; esta palabra puede indicar un proveedor o el locutor de los
nombres, en química orgánica es
una metodología establecida para denominar y agrupar los compuestos orgánicos.1
Nombrar
"cosas" es una parte de nuestra comunicación en general por uso
de palabras y el lenguaje: es un aspecto de la taxonomía
cotidiana para distinguir los objetos de nuestra experiencia, junto con sus
similitudes y diferencias, para identificar, nombrar y clasificar. El uso de
nombres, así como los diferentes tipos de sustantivos incorporados en
diferentes idiomas, conecta a la nomenclatura con
la lingüística teórica, mientras que la
forma de la estructura mental que se utiliza para comprender el mundo en
relación con el significado de las palabras se estudia a través de la lógica conceptual y la filosofía del lenguaje.
Actualmente,
la Unión
Internacional de Química Pura y Aplicada (IUPAC) es la máxima
autoridad en materia de nomenclatura química, la
cual se encarga de establecer las reglas correspondientes.
Las cadenas
de Simplified Molecular Input Line Entry Specification (SMILES)
se utilizan de forma común para describir compuestos orgánicos, y es una forma
de "denominarlos".4
La terminología de la química orgánica
se encontraba en una situación muy diferente. Estas sustancias estaban formadas
principalmente por un número pequeño de elementos, principalmente carbono e hidrógeno, en una gran variedad de proporciones. Al
principio, Lavoisier utilizó la posición en el
término de las raíces correspondientes al hidrógeno o al carbono para indicar
la mayor o menor proporción de estos elementos en el compuesto. De este modo,
estableció términos como oxide hydro-carboneux, oxide
carbone hydrique o acide hydro-carbonique oxygéné. Sin
embargo, este intento pronto se mostró inviable dada la variedad casi ilimitada
de proporciones. El método binomial desarrollado en química inorgánica, que
emplea las raíces de los elementos, no era adecuado para nombrar los nuevos
compuestos que fueron aislándose, y más adelante, sintetizándose, con el
desarrollo de la química orgánica.
Desde nuestra
perspectiva actual, podemos afirmar que para obtener una terminología
sistemática de los compuestos orgánicos era necesario conocer lo que hoy
denominamos fórmula empírica, fórmula moleculary estereoquímica de las moléculas orgánicas. Aunque todos
estos conceptos no fueron suficientemente aclarados hasta las décadas finales
del siglo XIX, resulta interesante emplearlos para obtener un esquema sencillo
de los problemas que tenían planteados los químicos de este período.5
Para nombrar un
compuesto como el sesquióxido de alumino basta con conocer su
fórmula empírica, la mínima proporción entre el número de átomos en el compuesto, en este caso, 2:3 de aluminio y
oxígeno (sesqui- = 3/2 = tres átomos de oxígeno por cada dos de aluminio). Pero
esto no ocurre así en los compuestos orgánicos. Además de conocer la proporción
relativa de los diversos elementos en el compuesto, para nombrar las moléculas
orgánicas como se realiza en la actualidad es necesario conocer lo que
actualmente denominamos fórmula molecular. La proporción 1:1 - "CH" –
de carbono e hidrógeno puede hacer referencia a compuestos tan diferentes como
el benceno (C6H6) o el etino (C2H2).
Del mismo modo, la fórmula empírica CH2 es perfectamente
aplicable al etileno (C2H4)
y sus polímeros y al ciclohexano (C6H12).
Una terminología
basada únicamente en la fórmula empírica - con términos como el de
"bicarburo de hidrógeno" propuesto por Faraday- no permitiría diferenciar entre los muchos compuestos
orgánicos que tienen idénticas fórmulas empíricas. Para establecer fórmulas
moleculares, los químicos de este período emplearon diversos métodos. En casos
en los que era posible, se utilizaron determinadas reacciones con sustancias
cuyas fórmulas eran conocidas como, por ejemplo, reacciones de neutralización entre basesinorgánicas y ácidos orgánicos. En otras
ocasiones, el cálculo se efectuaba mediante la comparación de las densidades de los compuestos con la del hidrógeno, cuyo
"peso atómico" era empleado como
unidad. Ninguno de los métodos empleados estaba exento de problemas, lo que
unido a las diversos valores de pesos atómicos empleados produjo una gran
proliferación de fórmulas para un mismo compuesto.
Pero la fórmula molecular tampoco
basta. La distinción de las diversos compuestos orgánicos exige además un
conocimiento de la estereoquímica de las moléculas. Siguiendo con el ejemplo
anterior, resulta fácil comprobar que la fórmula molecular "C6H6"
puede designar tanto al benceno como al hidrocarburo que hoy
denominaríamos "2,4-hexadiino". Los problemas relacionados con
la isomería son más importantes en otros grupos de
compuestos. Por ejemplo, un sencillo cálculo permite mostrar que la fórmula C5H11OH
corresponde a 8 isómeros espaciales diferentes. Si alargamos la cadena carbonada a 10 carbonos (C10H21OH)
el número asciende a 507 y con 20 carbonos (C20H41OH) el
número de isómeros llega a más de 5 millones. Tampoco una terminología basada
solamente en la fórmula molecular podría reunir las características que
consideramos necesarias en la actualidad para diferenciar estas sustancias.5
Con todos estos
problemas, el proceso de normalización de la terminología de la química
orgánica sólo culminó con la Conferencia Internacional de Ginebra para la
Reforma de la Nomenclatura Química, celebrada en 1892. Los treinta y cuatro
participantes, representantes de diversos países europeos, concentraron todo su
esfuerzo en la nomenclatura orgánica, la parte de la terminología química que
más problemas presentaba.5
Entre las sesenta
resoluciones adoptadas, una de las más importantes fue la adopción del sistema
de nomenclatura «sustitutiva» para nombrar las diferentes clases de compuestos
orgánicos. El nombre del compuesto se formaba mediante una raíz que indicaba la
longitud de la cadena carbonada, considerada como la estructura base, a la que
se añadían diversos sufijos y prefijos que indicaban las
"sustituciones" en la molécula considerada como inicial. Actualmente
la cadena carbonada se representa con la fórmula esqueletal. Se
acordó el uso de los numerales griegos para designar la longitud de la cadena,
con la excepción de los cuatro primeros que mantuvieron las raíces
"met", "et", "prop" y "but". Para
señalar las insaturaciones en la cadena carbonada se aprobó el empleo de los
sufijos "-an", "-en" e "-in". También se
acordaron criterios para indicar las ramificaciones y el empleo del prefijo
"ciclo-" para designar las cadenas cíclicas. Una vez llegado a un
acuerdo respecto al nombre de los derivados hidrocarbonados, el Congreso trató
de alcanzar un consenso respecto a los sufijos y prefijos utilizados para
designar los otros grupos de compuestos considerados como derivados de las
correspondientes cadenas hidrocarbonadas. De este modo, se propuso el empleo
del sufijo "-oxi" para designar a los éteres, "ácido
-oico" para los ácidos carboxílicos,
"-al" para los aldehídos, "-ona" para las cetonas y
"-ol" para los alcoholes. Aunque se dedicó poco tiempo al
estudio de los compuestos aromáticos,
fruto de este congreso fue la adopción de los términos "benceno" y
"naftaleno" y el uso de prefijos de origen griego como
"orto-", "meta-" y "para-" y los localizadores
"1" al "6" para designar las posiciones relativas de los
derivados disustituidos del benceno, tal y como había sido propuesto
anteriormente por William Körner (1839-1925)
y August Kekulé (1829-1896). Las reglas
de Ginebra de 1892, como más tarde se conocieron, pueden considerarse como la
primera de las normalizaciones importantes de la terminología química orgánica.5








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